Viernes, 26 de marzo de 2010Le piden matrimonio a Miguel Bosé Para promover su nuevo disco, Cardio, el cantante español ofreció una firma de autógrafos sólo para 200 personas, sin pensar que se llevaría varias sorpresas Miguel Bosé entregó algo más que su corazón a sus seguidores, la tarde del martes en una tienda de discos en Plaza Loreto, al sur de la Ciudad de México.
Para promover su nuevo disco, Cardio, el cantante español ofreció una firma de autógrafos sólo para 200 personas, sin pensar que se llevaría varias sorpresas.
Primero, una mujer llegó vestida de novia, de blanco y con todo y velo, portando una hoja que ella misma había hecho y que en realidad era un acta de matrimonio ficticia.
"Miguel, ¿te casas conmigo?", le lanzó la mujer, ante la sorpresa del cantante.
"No, yo no me caso con nadie", le respondió mientras la abrazaba y sonreía con ella.
"Ándale, por favor", insistía la dama, que sólo se llevó una firma pero en la portada del disco.
Un chico llegó envuelto en lágrimas por la emoción. "Es que no lo puedo creer...", justificaba. Bosé lo consoló con un abrazo y un beso en la mejilla.
Luego, otra historia que conmovió al cantante se la regaló Jaime Púlito, de 27 años, quien le pidió que fuera su testigo en ese momento para darle a su novia el anillo de compromiso.
El músico se limitó a sonreír y a abrazar a la pareja, mientras una atónita Grissel Williams recibía el anillo y otorgaba sin pensarlo el sí a su novio, con quien sostiene una relación desde hace seis años.
"Se lo había prometido a mi novia y ya cumplimos el sueño, no sabemos cuándo será la boda, pero era el momento para tener a Miguel como testigo", contó Púlito.
A la cita, que inició a las 18:00 y terminó a las 19:00 horas, desfilaron lo mismo pelones y matudos, hombres de traje sonrientes, un pequeño de 10 años con playera de Scorpions, un equipo de baloncesto, colegialas que no tuvieron tiempo de cambiarse el uniforme y mujeres, muchas mujeres de todos los tamaños y edades.
Destacó una pequeña de tres años, que llegó en brazos de su mamá y que arrancó la sonrisa de Bosé cuando se enteró cómo se llamaba: Velvetina, igual que uno de sus discos.
"No lo puedo creer", dijo Bosé, mientras abrazaba a ambas.
Afuera de la tienda, una mujer lloraba inconsolable por haber cumplido su sueño de estar cerca de su ídolo, a pesar de que no pudo tomarse foto con él.
Fuente: elmanana.com.mx |